Los bombillos halógeno 50w lumens como sugerencia en iluminación

El bombillo eléctrico ya se considera obsoleto, y sus sucesores ya han cobrado forma en el mercado actual de bombillas. El bombillo eléctrico de 100 Watts ha sido cambiado por un halógeno 50w lumens que en lo que podemos observar, consume la mitad de la energía y brinda la misma iluminación. Esto es en respuesta a la necesidad de ahorro energético que se ha convertido en un tema de importancia mundial. La contaminación atmosférica y el recalentamiento global es algo que nos ha terminado por afectar a todos y ahorrar electricidad es parte de las medidas para combatirlo.

¿De dónde proviene la energía?

¿De dónde proviene la energía?
¿De dónde proviene la energía?

Cabe recordar que parte de la energía eléctrica que muchos países utilizan, provienen de fuentes no renovables que producen contaminantes en el proceso de producción electricidad. Un ejemplo claro es el carbón, que se quema para hacer hervir miles de litros de agua, cuyo vapor potencian enormes generadores de electricidad. Lo mismo ocurre con el gas destinado para el mismo propósito, entre muchos otros ejemplos. Ahorrar electricidad implica necesitar menos de estas fuentes contaminantes de energía mientras nos decantamos por formas más naturales de obtención de electricidad. El ahorro es nuestra herramienta ahora mismo.

Algunas de las fuentes alternativas de energía limpia no pueden lograrse en todos los países del mundo, pues dependen de determinadas características geológicas. Un ejemplo de esto son las compañías hidroeléctricas de Costa Rica, que utilizan la fuerza de caída de millones de litros de agua de enormes aglomeraciones de agua hechas mediante represas. Otro ejemplo son las generadoras eléctricas termales en Suiza, que sustituyen la quema de combustible como fuente de calor por energía geotérmica natural. Para países como Estados Unidos o España, sencillamente no es viable ninguna de las mencionadas, pues no cuentan con fuentes naturales de energía geotérmica y no cuentan con suficientes embalses de agua como para producir suficiente electricidad mediante hidroeléctricas.

En este punto es importante entender la importancia y el acogimiento que han tenido bombillas como la halógeno 50w lumens, que ahorra el 50 por ciento de la electricidad en comparación con una bombilla eléctrica convencional. Existen más alternativas que parten del principio de la bombilla halógena y que permite el ahorro energético y minimizar relativamente el tema contaminante que procede de su producción. Pero, cabe describir en qué consiste la bombilla halógena y por qué es más eficiente en comparación con la ya abandonada bombilla eléctrica, sobre todo si consideramos que ambas parten del mismo principio de la iluminación mediante el uso de un filamento de tungsteno.

Todo sobre la lámpara halógena

la lámpara halógena
la lámpara halógena

La lámpara halógena es una bombilla formada por 2 más y en la que una está dentro de la otra. La interna es la que contiene el filamento de tungsteno, además de ser rellenada con gas inerte y de pequeñas cantidades de algún material halógeno como el yodo o el bromo. Al estar dentro de un entorno químicamente equilibrado, el filamento de tungsteno puede generar luz visible y calor de forma más eficiente y los componentes halógenos son los responsables de la durabilidad del filamento.

Ocurre que durante su funcionamiento, el filamento de tungsteno tiende a evaporarse, pues al ser más eficiente, genera mayor cantidad de energía, sobre todo calor, que provocará su cambio de estado paulatinamente. El papel del yodo o el bromo (según sea el caso) es el de combinarse químicamente con el tungsteno evaporado, evitando que se precipite en la bombilla y devolviéndolo al filamento posteriormente, pues la sal resultante es químicamente reversible. La sal de tungsteno se precipita en las partes más frías del filamento, separándose el material halógeno de ella, devolviendo el tungsteno y reforzando el filamento.

Debido a que el filamento de tungsteno es más eficiente y produce más luz y calor con la misma cantidad de electricidad, la bombilla contenedora debe ser de cuarzo, pues este material trasparente puede soportar altas temperaturas, pero es susceptible de vitrificarse, además de no poder manipularse mientras el bombillo está en funcionamiento por la cantidad de calor que irradia. La segunda bombilla que es la externa tiene la doble función de proteger el bulbo interno de cuarzo de la vitrificación por materiales foráneos y el de permitir la manipulación de la bombilla aun cuando está en funcionamiento.

Tipos de bombillos halógenos

Tipos de bombillos halógenos
Tipos de bombillos halógenos

A partir de este principio, parte una gran cantidad de modelos derivados de bombillas halógenas que aprovechan de múltiples maneras la electricidad, teniendo presente el ahorro energético, sobre todo si se enfoca en lo domestico. El bombillo halógeno 50w lumens es solo un modelo más de la larga lista, y un hecho interesante es que existen otros modelos que inclusive consumen electricidad de manera más eficiente. Existen modelos que usan 40 watts y otros que sobrepasan al bombillo halógeno 50w lumens, resultando en modelos de 60 y hasta 120 watts de consumo eléctrico. En teoría, hay una relatividad entre la cantidad de Watts requeridos y la eficiencia lumínica lograda.

La relatividad mencionada se expresa en una tabla que parte con el valor de 10 Watts en lámparas halógenas, que pueden iluminar entre 70 y 100 lúmenes, 15 Watts iluminan entre 180 y 250 lúmenes, 25 watts iluminan entre 200 y 280 lúmenes, 35 Watts iluminan entre 300 y 360 lúmenes (en este punto ya nos encontramos en el umbral de iluminación doméstica. 40 watts iluminan entre 450 y 520 lúmenes, entre 50 y 80 watts se logran entre 700 y 850 lúmenes (en este rango se encentra el bombillo halógeno 50w lumens).

La comparativa asciende hasta los altísimos 500 watts capaces de iluminar entre 6400 y 7200 lúmenes. Un dato adicional de tablas como esta, es que también se encuentran en versiones en donde se comparan los lúmenes obtenidos por otras tecnologías como las LED que son las que parecen que sucederán a las lámparas halógenas, pues su eficiencia energética es tremendamente mayor. Por citar un ejemplo, una lámpara que produce entre 6400 y 7200 lúmenes, consume alrededor de 80 watts de potencia y las que producen entre 380 y 450 lúmenes que son el umbral doméstico, tienen un consumo de entre 5 y 7 watts.

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