Las bombillas de equivalencia LED Halógeno una alternativa de bajo consumo

El tema del ahorro energético es cada vez más concerniente para las personas a nivel mundial, pues la producción de electricidad se realiza en su mayoría mediante el uso de recursos no renovables que producen productos contaminantes no deseados, que hemos desechado sin consciencia y que han propiciado problemas ambientales y de salud pública que no podemos ignorar. Dentro de las mencionables están el calentamiento global y la contaminación de fuentes de agua dulce. La solución se ha inclinado hacia el ahorro energético, no solo evitando usar electricidad innecesariamente, sino también el de acudir a elementos que sean óptimos en este sentido, como las bombillas de equivalencia LED Halógeno.

Bombillas de equivalencia LED Halógeno

Bombillas de equivalencia LED Halógeno
Bombillas de equivalencia LED Halógeno

Las bombillas de equivalencia LED Halógeno, se mencionan prioritariamente, porque una de las formas en las que más gastamos luz como sociedad, es por iluminación. La hemos convertido en una necesidad que han provocado por ellas mismas una forma de contaminación particular, que es la lumínica. Las bombillas de equivalencia LED Halógeno se caracterizan por optimizar el principio fundamental del bombillo de tungsteno, permitiendo un ahorro energético de la mitad, e inclusive más, según sea el caso y la aplicación práctica de este elemento.

El principio fundamental de la bombilla de tungsteno, es la de un filamento de este material por el cual circula corriente eléctrica, y cuya resistencia a ello produce luz y calor. Para que el filamento de tungsteno funcione y no se funda, debe aislarse de los gases atmosféricos, y esto se logra con el uso de un bulbo de cristal. Las soluciones de bombillas de tungsteno halógenas, consisten en bulbos bastante más pequeños, llenas de un gas inerte y de porciones pequeñas de metales halógenos como el yodo. Este reacciona con el tungsteno que se evapora durante el funcionamiento, produciendo una sustancia químicamente reversible, que devuelve el tungsteno evaporado al filamento.

Las bombillas de equivalencia LED Halógeno consisten en un producto que genera luz a partir del principio del bombillo LED, permitiendo su aplicabilidad en circunstancias iguales pero con ciertas ventajas, como por ejemplo la mínima generación de calor en comparación con las soluciones halógenas. Otras ventajas implicarían también un mayor ahorro energético que sus equivalentes halógenas, que ya de por sí, consumen hasta un 70% menos que las bombillas de tungsteno tradicionales. Uno de los inconvenientes más importantes de las bombillas de equivalencia LED Halógeno es que no suelen producir luz intensa, salvo en una minoría de modelos.

Aplicaciones de las bombillas

Aplicaciones de las bombillas
Aplicaciones de las bombillas

Pese a esto, su aplicabilidad es amplia y varía dependiendo del contexto en el que se da. Por ejemplo, se pueden usar como bombillas de iluminación para habitaciones, como parte de la iluminación en oficinas domésticas, como complemento en la ambientación de salas de estar, como iluminación extra en cocinas empotradas y mesitas de bar, entre muchas cosas. El resultado de la calidad de la luz depende también de la marca, de la calidad de fabricación y del modelo, por lo que es recomendable que el cliente se asegure del resultado antes de adquirirlo.

La tecnología LED consiste en la implementación de un circuito simple que genera luminosidad a partir de un bajo consumo energético. Las bombillas suelen consistir en un grupo de LEDs que encienden gracias al control de un sencillo circuito electrónico que es el que gestiona el encendido. Este circuito generalmente también es responsable de la calidad de la luz, de la intensidad y de la temperatura, pues en general un led puede generar iluminación en un espectro variable, dependiente de factores que está en control del circuito electrónico. Éste último está empaquetado en un armazón que tiene la forma de la bombilla que se necesita, haciéndola compatible con interfaces tradicionales.

Más allá de las ventajas anteriormente mencionadas, de las que destaca en su consumo energético, existen factores muy vinculados a la tecnología LED que deben tomarse en consideración, pues para las circunstancias de iluminación, pueden ser consideradas como una desventaja. Una de ellas es el retraso de encendido, que no tiene que ver con los bombillos LED en sí mismos, pues estos encienden inmediatamente, sino con la circuitería que los controla. Éstas suelen inicializar en tiempos que varían entre marcas y modelos, por lo que en áreas en donde el encendido debe realizarse no solo inmediatamente sino uniformemente, estos retrasos pueden ser una molestia.

Otra de las desventajas recae en la falta de uniformidad y estandarización, que provoca que el resultado de la luz no sea homogéneo. Como se explicó anteriormente, la circuitería que controla el encendido es responsable de elementos como la temperatura de la luz. Ocurre que cuando se usan modelos distintos, se crea una ambientación irregular porque las bombillas no dan el mismo tono de color y de luz. La durabilidad de las bombillas es otro de los factores a considerar, pues tiende a ser deficiente en muchas marcas.

Durabilidad de las bombillas

Durabilidad de las bombillas
Durabilidad de las bombillas

La búsqueda de la durabilidad en las bombillas equivalencia LED Halógeno puede hacerse estudiando el desempeño de las marcas y los modelos. Encontrarnos con los modelos adecuados, nos garantizaría una calidad y durabilidad que sean equivalentes a las soluciones halógenas o a las bombillas incandescentes. En este sentido, lo recomendable es adquirir las bombillas en tiendas físicas que aseguren las garantías de las marcas. Esta es una estrategia importante para no salir perjudicados con unidades sino durabilidad. Las garantías suelen consistir en la sustitución por otro modelo equivalente, siendo en la misma medida, un indicador de que marca y que modelos sin verdaderamente de calidad.

Y hablando de soluciones, una recomendación en este sentido es el de abordar el mal resultado de las diferentes temperaturas, es el de agrupar los bombillos que den temperaturas idénticas. Dependiendo de ellas, pueden agruparse en determinadas áreas, como por ejemplo, las de luz más blanca en lugares donde es importante leer y las amarillas para zonas menos importantes o para destacar elementos decorativos que se beneficien de este tipo de luz. Para estrategias en el largo plazo, es recomendable inclinarse por usar un solo modelo de una sola marca, que haya dado el resultado esperado.

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