Bombillas LED 50W en la Iluminación domestica

La iluminación del hogar y de los entornos de trabajo y públicos, se ha convertido cada vez más en un tema que nos concierte a todos, pues un recurso importante para ello es la electricidad que en general se obtiene a partir de recursos que producen contaminación. El recalentamiento global es un problema real y el ahorro eléctrico es una de las estrategias que muchas naciones están usando para hacer su parte en la reversión de este problema mundial. La tendencia al ahorro energético en el contexto de un requerimiento incesante de iluminación, siguen requiriéndose elementos como las bombillas LED 50W entre muchos otros prototipos y productos.

Tipos de bombillas en el mercado

Tipos de bombillas en el mercado
Tipos de bombillas en el mercado

Antes de adentrarnos en la tecnología LED, conviene analizar a sus competidores primeramente. Las luces incandescentes y en especial las luces halógenas, son alternativas reales que parten del mismo principio de la bombilla eléctrica, pero permitiendo ahorrar hasta un 70 por ciento de energía eléctrica relativamente. Las bombillas halógenas combinan el principio del bombillo con filamento de tungsteno y lo combinan con ciertos elementos adicionales que resultan en el característico ahorro energético y durabilidad. Estos elementos adicionales es la inclusión de un metal halógeno que repercute en su durabilidad, y en funcionar en una bombilla más pequeña que hace más eficiente el filamento de tungsteno.

El bombillo halógeno es entonces una bombilla doble, en donde una de ellas (la que contiene el filamento de tungsteno) está dentro de otra. Hay varias razones físico-químicas que explican esto, y es que la bombilla interna está hecha de cuarzo que resiste mejor las altas temperaturas que se producen durante su funcionamiento pero que tiende a vitrificarse si está en contacto con otros materiales mientras permanece a altas temperaturas. La bombilla externa protege a la interna de la vitrificación, además de permitir su manipulación.

La bombilla interna contiene un filamento de tungsteno aislado en gases inertes, y rodeado de pequeñas cantidades de algún metal halógeno como el yodo o el bromo. La función del material halógeno es clave para la durabilidad. Mientras el tungsteno produce luz visible y calor mientras circula la electricidad a través de ella, ésta tiende a evaporarse y a precipitarse en la bombilla. El material halógeno actúa inmediatamente, reaccionando con el tungsteno y formato yoduros o bromuros (según corresponda) que son químicamente reversibles. El material halógeno se separa del tungsteno cuando entra en contacto con las partes más frías del filamento, devolviéndolas y restaurando el tungsteno evaporado.

Las bombillas halógenas vs las bombillas LED

bombillas halógenas vs las bombillas LED
bombillas halógenas vs las bombillas LED

En general, las bombillas halógenas pueden lograr un resultado igual, e inclusive mejor que los bombillos eléctricos, pero los de tecnología LED son bastante más eficientes eléctricamente, dando el mismo resultado y con la ventaja que no produce calor, algo que es vital para su durabilidad, pues parte de sus componentes son electrónicos. Modelos como las bombillas LED 50W caracterizadas por dar una iluminación súper potente de casi 9000 lúmenes. Esta eficiencia energética es lograda en base a la combinación de varios factores, entre los que destacan el uso de la bombilla LED y su inicialización gracias a placas electrónicas especialmente programadas.

Las bombillas led, son la combinación de un cierto número de LEDs controlados por una placa electrónica. La placa es la encargada de suministrar la electricidad en el grado adecuado a los LEDs para que enciendan y emitan luz en base a las configuraciones que el fabricante haya impuesto. En otras palabras, la tecnología LED como en el ejemplo de las bombillas LED 50W pueden dar un rendimiento tremendo, pero sería indicado solo como una solución a situaciones particulares en donde se requiera una iluminación equivalente a los caso 9000 lúmenes.

En general, los bombillos LED funcionan para brindar iluminación de entre 300 lúmenes y 1200, en donde nunca se llegan a superar los 20 Watts de consumo. De hecho, existen soluciones de más de 1200 lúmenes que consumen solo 7 Watts de potencia. LED es acrónimo de Diodo de emisión de luz (en inglés Light-emitting Diode) y se trata del uso de un semiconductor para producir luz con el paso de corriente eléctrica. Los LED pueden producir luz en todo el espectro visible y también luz ultravioleta, aunque existen variaciones usadas en contextos de vigilancia e investigación, en donde los LEDs son diseñados para que emitan luz infrarroja.

Ventaja de las bombillas LED

Ventaja de las bombillas LED
Ventaja de las bombillas LED

Una de las ventajas más notables de los LEDs en comparación con sus equivalentes halógenas, es que no emiten radiación infrarroja, que es la que percibimos como calor. Ni siquiera las variantes que producen luz infrarroja padecen de emitir calor. En el contexto aplicativo, esto los hace candidato a ser aplicados en múltiples circunstancias en las que hubiera perjuicio por parte de lámparas que emitan calor, y más aún las halógenas que se caracterizan por ser muy calientes. En situaciones de operatividad normal, el riesgo incendiario es también bastante menor en comparación con las bombillas halógenas.

Aun para los modelos de bombillas LED 50W, el riesgo incendiario es mínimo, por no generar grandes cantidades de calor durante su funcionamiento, como ocurriría con un equivalente halógeno. Pero no todo son ventajas. Una de las desventajas de las bombillas LED, sobre todo para iluminación convencional en almacenes y en habitaciones de recepción, es que son bombillos que tienen un retraso de encendido notable, en comparación con sus equivalentes de otras tecnologías. Un porcentaje de consumidores no tendría un inconveniente importante en este sentido pero para situaciones particulares como iluminación a demanda en actividades en vivo, el encendido inmediato es algo muy valorado.

Otra de las desventajas documentadas es la durabilidad. Actualmente, las bombillas LED no son tan durables como las halógenas, pero esta desventaja es cuestionable, además de poder alegarse que es temporal. El uso de la tecnología LED para iluminación de ambientes, partiendo de su adaptación a las interfaces actuales, han supuesto un desafío que apenas ha iniciado. Si comparamos el inicio de la bombilla eléctrica, con lo que llego a ser hace unos años, entendemos que el paso del tiempo y de la progresiva madures del uso de esta tecnología de esta forma, nos lleva a pensar que resultará en productos durables y de calidad.

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